Llegaron los 36, entre canas y arrugas…
Me llegaron los 36.
Hace unos días fue mi cumpleaños, y unos días antes ya me encontraba frente al espejo viendo arrugas que antes ni había notado. O que quizá siempre estuvieron ahí, pero al acercarse la fecha, de repente las vi todas 😅 (No aparecen de un día para otro, lo sé… pero mi mente decidió que sí 😂).
La del entrecejo la odio. Sé que puedo mejorarla, pero verla ahí, marcadita, me dice: “Holaaa, ya no tenés 20”. Y me pega un poquito.
¿Por qué las arrugas y las canas resultan tan dramáticas?
¿Será porque nos recuerdan que tenemos fecha de caducidad?
Aunque la verdad, no creo ser tan consciente de eso. No pienso “uy, una arruga… se acerca la pelona”, pero sí pienso: “¡Coño, estoy vieja!” Como si ser vieja fuera algo malo, una especie de enfermedad terminal. (Y bueno, hay lugares donde hasta te lo hacen sentir así).
En ese momento intento cambiar el chip y decirme: “Para la edad que tengo, estoy bastante bien.” Y automáticamente me sale: “pareces más joven.” Y me río, porque no se trata de parecer, sino de sentirte bien con la edad que tienes y cómoda en tu piel.
¿Será el entorno, o somos nosotras mismas?
No sé, pero no creo que la sociedad influya tan poco. Porque hasta decirle a alguien “¡no parecés de tu edad!” lo tomamos como un piropo (yo misma lo he dicho).
Si contara todos los traumas que he escuchado en mi camilla con el tema de la edad, me da para escribir un libro.
No sé si los hombres lo viven igual. A mi camilla casi no vienen, pero los que lo hacen… se quedan dormidos y ni hablan 😅.
Aunque si miras la publicidad del Día del Padre o de perfumes masculinos, los protagonistas son hombres maduros, con canas, y se los ve guapos. A las mujeres, en cambio, nos muestran jóvenes, sin arrugas, sin canas. Hasta escuchás frases como “las arrugas en los hombres son tiernas” o “me gusta un sugar daddy”.
Así que sí, parece que la sociedad también tiene algo que ver con este miedo a que “nos llegue la pelona”.
Siempre les digo: lo importante es envejecer sanas y sentirnos bien. Pero entiendo cuando este sentimiento aparece.
Sin ir más lejos, yo tengo el pelo blanco casi entero. Las canas me salieron a los 15, y no teñirme me hace sentir descuidada. Y aunque sé que no puedo hacer que el cabello recupere su color —porque cuando el melanocito se jubila, se jubila—, igual me cuesta aceptarlo.
Con la piel es distinto: puedo estimularla, mejorarla, mantenerla funcionando bien. Pero las canas… no. Y aunque sé que es natural, a veces me cuesta verme así. Más aún en este rubro, donde la imagen también pesa.
Conclusión:
No sé 😂
Solo necesitaba desahogarme un rato.
Celia 💖


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